Del Pizarrón a la Pantalla: Sicograf y una tecnología que redefine el aula

Del Pizarrón a la Pantalla: Sicograf y una tecnología que redefine el aula

El representante de Sicograf, Luciano Bandiera, detalla cómo los proyectores Epson BrightLink permiten convertir cualquier pared en una superficie táctil para trabajar con los estudiantes. Una propuesta que une innovación, practicidad y nuevas formas de interacción pedagógica dentro del aula.
El aula, tal como la conocimos durante décadas, está cambiando. Y no se trata solo de nuevas metodologías o materiales, sino también de herramientas que permiten llevar la interacción a otro nivel. En Mar del Plata, la empresa Sicograf, tiene más de cuarenta años de trayectoria en soluciones de impresión. Desde la firma se propusieron dar un paso hacia ese futuro con la incorporación de los proyectores Epson BrightLink.

“Estos proyectores trabajan de una manera distinta que transforma cualquier pared en una tablet gigante”, explica Bandiera. De esta forma, describe la innovación que más los sorprendió al momento de explorar nuevas líneas de producto. La firma, históricamente dedicada a la venta, reparación y alquiler de fotocopiadoras, encontró en la alianza con Epson una oportunidad para diversificar su oferta y acompañar los cambios tecnológicos que atraviesan el ámbito educativo.

El sistema BrightLink utiliza un proyector de tiro corto, que se instala muy cerca de la pared y proyecta de abajo hacia arriba, evitando sombras y la interferencia del movimiento. Su fuente de luz es láser, lo que extiende su vida útil a unas 20.000 horas de funcionamiento y elimina la necesidad de reemplazar lámparas. Además, su potencia de 4.500 lúmenes permite trabajar en aulas iluminadas por luz natural sin perder visibilidad, un detalle que Bandiera destaca como fundamental: “Es ideal para escuelas con ventanas grandes o sin cortinas. No hay que oscurecer el aula para que los chicos vean”.

Más allá de la especificación técnica, el representante de Sicograf enfatiza el valor pedagógico del equipo. Los proyectores permiten escribir, dibujar o mover elementos sobre la superficie de proyección. También facilitan la conexión inalámbrica o por cable con celulares y computadoras, lo que abre nuevas posibilidades de trabajo colaborativo. “Minimizás con la mano, con el lápiz, con lo que vos quieras, y trasladás el contenido como si fuese un mouse hasta el loguito de WhatsApp. Y de ese loguito va a tu grupo de alumnos, listo. Y ya tienen la información copiada”, ejemplifica Bandiera, con el entusiasmo de quien ve en la tecnología una aliada real para el aula.

El impacto más visible, señala, se da en los niveles iniciales y en las etapas de alfabetización, donde la interacción táctil permite que los estudiantes aprendan jugando: arrastran letras, completan palabras o colorean figuras directamente sobre la superficie proyectada. “Se genera otra energía en el aula —explica—, porque los chicos participan con el cuerpo, se mueven, tocan, se equivocan y vuelven a intentar. Eso es aprendizaje activo”.

Conscientes de que la innovación tecnológica suele generar curiosidad pero también cierta desconfianza, desde Sicograf decidieron ofrecer demostraciones gratuitas del equipo tanto en sus oficinas de Mar del Plata como directamente en las escuelas interesadas. Para Bandiera, no hay mejor forma de comprender el alcance de la herramienta que verla en acción. “Muchas veces nos dicen: ‘hasta que no lo vea, no lo creo’. Bueno —afirma entre risas—, vení y miralo”.

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