Hoy ponemos el foco en un tema que ya es oficial: la incorporación de la pareja pedagógica en CABA. Tras la resolución de la Subsecretaria Gestión del Aprendizaje (Res. 119/2025), esta figura entra en vigencia plena este 2026 para el nivel inicial. Pero, ¿es el camino para transformar la educación o nos falta una mirada más federal?
¿Por qué suma tanto? No es solo “repartir tareas”, es potenciar la enseñanza. Mientras una guía al grupo, la otra puede observar detalles que a veces se pasan por alto o acompañar a ese niño/a que hoy necesita un tiempo extra. Se comparten decisiones, se baja el estrés laboral y la planificación se vuelve mucho más creativa cuando hay dos cabezas pensando la escena.
El desafío: la equidad y el tiempo. El punto clave es que esto no debería ser un privilegio de pocos. Al no ser una política federal, se generan brechas: la calidad educativa de las infancias no puede depender del código postal. Cruzás la General Paz y la realidad en los jardines de Provincia es otra.
Además, para que esta norma sea efectiva y no un “parche”, necesita espacios de planificación conjunta. Para que la magia ocurra, necesitamos tiempo para pensar el proyecto juntas antes de entrar a la sala.
La meta es clara: que la pareja pedagógica sirva para que cada estudiante reciba una mejor educación, y no para cubrir baches de infraestructura.
¿Cómo lo vivís vos? ¿Sabías que ya es oficial en CABA? ¿Sentís que es una urgencia que se extienda a todo el país?
Diamela Campuzano


