El Sindicato Argentino de Docentes Privados (SADOP) participó del paro nacional convocado por la Confederación General de los Trabajadores (CGT) para este miércoles, en rechazo al DNU 70/2023 y el proyecto de Ley Ómnibus.
SADOP se movilizó en todo el país: tanto en Plaza de los Dos Congresos como en las distintas capitales provinciales, miles de afiliadas y afiliados se adhirieron a la convocatoria.
En una plaza colmada de trabajadoras y trabajadores de distintos sectores y sobre un escenario que contó con la presencia de los dirigentes de las principales centrales obreras, nuestra Secretaria General, Marina Jaureguiberry, fue la encargada de leer el texto elaborado de forma conjunta por la CGT, las dos CTA (Confederación de Trabajadores Argentinos) y UTEP (Unión de Trabajadores de la Economía Popular).
“Este 24 de enero es de las y los trabajadores, de los hombres y mujeres de la cultura, de la ciencia, de los profesionales, de los pequeños y medianos empresarios y productores, de los sacerdotes de nuestros barrios populares y de todos los habitantes del pueblo de la nación argentina. Que nadie se llame al equívoco: esta multitudinaria concentración es en defensa de nuestros derechos, de la división de poderes, de nuestra democracia y de la Constitución Nacional”, comenzó el documento leído por la titular del SADOP.
Tras hacer énfasis en la necesidad de dialogar y construir consensos, se dejó en claro que “o defendemos privilegios ni prebendas, defendemos el derecho a trabajar dignamente, el derecho a una jubilación digna, el derecho a una protección social, a la salud, al desarrollo económico, cultural y científico”.
El pedido expreso a los diputados
En esa línea, en un pedido expreso a los diputados y senadores a “honrar con su voto el mandato político recibido”, las organizaciones sindicales apuntaron contra la intención del Ejecutivo de perpetrar un “ajuste salvaje, que no va a corregir nada de lo que se debe corregir, sino que va a agravar todos los problemas existentes”.
Por último, se resaltó la necesidad de “rescatar la grieta con la unidad nacional, reafirmando que la patria es de todos y no se vende”.
Vale recordar que ante el conocimiento del DNU y el proyecto de Ley Ómnibus y sus implicancias para el sistema educativo, SADOP se posicionó en contra, dado que se considera a la Educación como servicio esencial y, por ende, limita el derecho a huelga de sus trabajadoras y trabajadores. Además, plantea la posibilidad de una “escolaridad híbrida”, congela los montos del financiamiento educativo y contempla la pérdida de derechos adquiridos por las y los educadores en los últimos años, como la Paritaria Nacional Docente. En este último caso, las reformas otorgan más poder a los empleadores al habilitarlos a formar parte de las negociaciones, que pasan a estar bajo la órbita del Consejo Federal (ya no de la Secretaría de Educación).
En ese marco, a la espera de una resolución favorable por parte de la Justicia y la apertura de un canal de diálogo con la Secretaría de Educación, SADOP se declaró en estado de alerta permanente.



