Susana Reyes, fundadora de la escuela Isauro Arancibia, dialogó con Asuntos Docentes sobre la dictadura y los 40 años de democracia. En ese sentido, destacó la figura del maestro cuyo nombre identifica a la institución
“Nuestra escuela lleva el nombre de Isauro Arancibia, el maestro asesinado ni bien entrada la dictadura, el primer muerto fue un maestro. Él y su hermano Arturo”, contó Reyes durante la entrevista. Destacó además que desde la institución que fundó hicieron una baldosa en conmemoración de los hermanos Isauro y Arturo Arancibia, víctimas del Terrorismo de Estado durante la dictadura, además, visitaron la casa de la familia en Tucumán. En palabras de la entrevistada, a los chicos de la escuela “los llevamos muchas veces, porque para ellos Isauro representa a una generación. Es como un norte, alguien a quien seguir. Tras las huellas de ese maestro es que vamos. Al maestro que le robaron los zapatos”. Este detalle hace que los estudiantes del Isauro se sientan cerca de la historia del docente, ya que las zapatillas es lo primero que les roban estando en la calle.
Reyes dijo que ella pertenece “a una generación que soñó fuertemente con un país más justo. Con una sociedad más igualitaria. La misma generación de Isauro”. También contó que ella estuvo secuestrada en el Centro Clandestino de Detención El Vesubio, estando embarazada de su hijo. Es por eso que para ella la escuela Isauro Arancibia “es un legado a esos 30 mil compañeros y compañeras. A esa generación que soñó y no entregó su vida. Le arrebataron su vida. Entonces cada vez que camino esta escuela yo digo esto es en chiquitito, algo de lo que soñamos. Un lugar donde se respira amor”.
La Escuela Isauro Arancibia
La entrevistada dijo que, a lo largo de sus 25 años de historia, “se fue construyendo y cambiando el Isauro. Porque de ser un Centro Educativo de adultos que tenía una maestra, que era yo, con hasta 20 estudiantes, ahora es una escuela de jornada extendida”.
Reyes recordó que en la institución tienen “pibes que crecieron literalmente en la calle, sobre la Avenida Paseo Colón, que tiene como techo, la recova. Y los hemos visto crecer. Terminaron la primaria de adultos. Hicieron el secundario de adultos que está articulado con la Universidad de Avellaneda. Y hoy están haciendo la universidad. Por ejemplo, Ingeniería Informática”.
La escuela Isauro Arancibia también cuenta con “una escuela de formación para el trabajo”. También hay un jardín maternal en la escuela, que además de cumplir la función de cuidar a los chicos para que los padres puedan seguir aprendiendo, tiene otras funciones, relacionadas con “tener otras identidades y construirse de otra manera”. Explicó que “cuando ellos y ellas aprenden a leer y a escribir, van a leerle a sus hijos e hijas al jardín. Entonces ya dejan de ser el pibe en situación de calle. No, es el padre de tal niño o niña. Cuando pasan la puerta, es el estudiante del Isauro. Dejan de ser el pibe de la calle.”
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