Jubilación docente: Por qué anticiparse es clave para asegurar el mejor haber previsional

Jubilación docente: Por qué anticiparse es clave para asegurar el mejor haber previsional

La abogada Macarena Zarbo, del área previsional de Estudio PSV, explica la importancia de organizar la carrera laboral a tiempo, reunir las certificaciones de servicio y conocer las dos modalidades de jubilación disponibles. El objetivo: que cada docente pueda planificar un retiro seguro, informado y con el mejor beneficio posible.

“Nosotros lo que siempre recomendamos es obviamente los asesoramos desde el estudio. Por eso siempre los invitamos a acercarse. Y está bueno que el docente, que ya sabe que a futuro va a querer iniciar sus trámites de jubilación, pueda ordenarse en lo que fue su carrera laboral. Y no desesperarse. Nosotros tenemos un gran equipo que nos ayuda. Y la idea es ir recolectando todas las certificaciones de servicio. Es entrevistarnos con la persona para que nos cuente cómo fue su carrera. E ir armando la mejor jubilación posible, buscando sus mejores cargos. También guiando a la persona para que, al momento de dar ese paso, pueda estar seguro. Y tranquilo de que le vamos a buscar y le va a salir lo mejor.”

La docencia cuenta con un régimen especial que permite alcanzar un porcentaje de haber previsional que puede llegar hasta el 85 por ciento. Siempre que se cumplan los requisitos de años de servicio. Este beneficio, sin embargo, requiere planificación y asesoramiento. Zarbo destacó que el Estudio PSV ofrece flexibilidad horaria, incluso durante las vacaciones, y que los trámites pueden realizarse a distancia, lo que facilita el acceso a quienes no pueden trasladarse.

En la entrevista, la abogada explicó que existen dos modalidades principales de jubilación: el cierre de cómputo y el cese definitivo. La elección de cualquiera de las dos modalidades siempre va a estar en manos de la persona, del docente. Uno lo guía, le brinda las ventajas que tienen cada una de ellas.”

El cierre de cómputo permite iniciar el trámite jubilatorio una vez que el docente tiene derecho a hacerlo, pero con la particularidad de que puede seguir trabajando mientras el proceso avanza. “Entre que inicias el trámite hasta que el IPS te paga la jubilación, vos seguís activo, seguís trabajando”, dijo la representante de Estudio PSV.

La otra modalidad, conocida como cese definitivo o renuncia, implica dar un preaviso al colegio y dejar de trabajar para comenzar a cobrar un anticipo jubilatorio equivalente al 60% del último cargo desempeñado. Muchos docentes se refieren a esta modalidad como “jubilación anticipada”. Zarbo aclaró que, aunque el haber inicial es más bajo, una vez que el trámite se completa se recupera el porcentaje correcto e incluso, en algunos casos, se cobra un retroactivo por el dinero faltante.

La clave, según la especialista, es no esperar al último momento para iniciar el proceso. La organización previa, el acompañamiento profesional y la recolección de certificaciones son pasos que garantizan tranquilidad y seguridad en un momento de transición vital.

Podés ver la entrevista completa en este video:

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