Myriam Feldfeber, profesora consultora de la UBA, habló sobre la política educativa nacional actual. En este sentido, destacó la labor de las provincias y las movilizaciones en defensa de la educación. Además, aseguró que es necesario comprometerse con una escuela que no está aislada del resto de la sociedad.
“Hay que señalar el lugar secundario, la desvalorización total que se le da a la educación, a las universidades, a la ciencia y a la tecnología”, denunció Feldfeber. “La motosierra pasó por el sistema educativo, por las universidades, por el sistema científico y tecnológico. Y sigue pasando, cosa que es muy preocupante”. Esto se pone en evidencia, según ella misma detalla, en que “un acto fundacional de este gobierno es haber degradado el ministerio de educación al rango de secretaría”.
La docente recordó que la educación está vinculada con un proyecto de país, con el modelo de desarrollo que el estado decide seguir. “Qué sistema educativo queremos, qué universidades queremos, qué sistema científico tecnológico necesita un país y un modelo de desarrollo. Y lamentablemente estamos asistiendo más a un modelo de negocios”.
Se puede observar claramente la baja en la inversión en educación por parte del gobierno nacional, comentó Feldfeber. Además de afectar la infraestructura, esto se traduce en una baja en los salarios docentes, en la educación obligatoria y en el área universitaria. “El ajuste recayó, además de en los jubilados, fuertemente en el sector docente”.
Las movilizaciones de la sociedad en favor de la educación pública también fue un tema importante al que se refirió la docente. “La primera movilización no solo fue multitudinaria, sino que atravesó a diferentes sectores sociales. Votantes de diferentes partidos políticos, familias, etcétera. Entendiendo que la universidad pública es un bien del país. Tiene una larga historia y tradición en nuestro país”. También agregó que la universidad generó una movilización muy importante y un consenso en el interior del congreso sobre la necesidad de mantener un mínimo de inversión educativa.
En cuanto a la responsabilidad de las provincias con la situación del presupuesto educativo, Feldfeber reconoció que la educación está en manos de las provincias. “Pero la educación es un derecho, y por lo tanto hay una responsabilidad de las provincias, y de la nación, de cómo se garantizan los derechos que se establecen en la constitución. Entre ellos el derecho a la educación”. Es por eso que es difícil hablar de un único sistema educativo, porque “la fragmentación es una característica de nuestro sistema. Y justamente la función del gobierno nacional es cómo lograr articular un sistema de unidad sobre bases federales. Cómo trabajar sobre las profundas desigualdades que existen entre las jurisdicciones”.
La especialista destacó el trabajo de los ministerios provinciales de educación, cuyo rol es sostener la educación y lo están haciendo. Sostienen el pago de los salarios docentes, y dependiendo de la jurisdicción, a sus escuelas. “Esta motosierra que afecta a la educación y al país también afecta a las provincias”, dijo.
“Quiero señalar que hay una fuerte desvalorización al sector docente”, declaró la docente. “Este programa se llama Asuntos Docentes, y creo que ustedes trabajan sobre cómo valorizar una profesión que tiene mucho de artesanal. Que requiere de una formación inicial y una formación continua, que requiere de recursos, que hoy también requiere de instancias de apoyo. De equipos de orientación, de un trabajo colectivo, de una formación permanente”.
Feldfeber se refirió a la violencia que “baja desde las altas esferas de la sociedad, y luego también atraviesan cotidianamente a algunas de las escuelas”. Con respecto a este tema, agregó que la escuela no está aislada de la violencia en la sociedad. Es por eso que “es importante poder trabajar desde el lugar del diálogo. Poder encarar los conflictos y los problemas de convivencia que cotidianamente se dan en las escuelas. Que también existían anteriormente, por ahí en diferente modo. Y pensar la escuela hoy, en el siglo XXI”.
“Últimamente siempre escuchamos un discurso de que, en la escuela del siglo XX… Estamos en el siglo XXI”, criticó la docente. “No se puede, ni es deseable volver al siglo XX. En el siglo XX, la mayoría de los estudiantes quedaban afuera. Muchos estudiantes quedaban afuera de la escuela secundaria, la mayoría del acceso a la universidad, o a la educación superior, a instituciones de formación docente, a instituciones técnicas. Entonces hay cierta mirada bucólica de un pasado supuestamente ideal que tampoco lo fue, al cual no es posible ni deseable llegar. Hay que pensar qué educación hoy. Pero esto acompaña un modelo de país”.
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