Patricia Maddonni conversó con Asuntos Docentes sobre la vigencia de su libro “El estigma del fracaso escolar”, publicado en 2014. Además, habló de la escuela como lugar más que de transformación, de invención.
“El libro recoge el estudio que yo realicé en la maestría en psicología educacional, en realidad es parte de mi tesis”, reconoció la autora. “Escribir ese libro tuvo que ver con poder devolver, con poder hacer público y compartir con la comunidad educativa, con la comunidad docente aquello que yo había investigado. Y sobre todo poder dar a conocer las voces de jóvenes que habían estado en el sistema educativo, y que habían sido de alguna manera expulsados. Que habían sido excluídos y que volvían, como ahí se cuenta, a apostar a una escuela diferente”.
Uno de los temas que aborda la obra es la creación de las escuelas de reingreso en la Ciudad de Buenos Aires, entre los años 2004 y 2005. Se trata de una época de “atravesada por políticas tendientes a la inclusión, a la igualdad educativa”. Estas políticas se consolidaron unos años después con la Ley de Educación Nacional y la obligatoriedad del nivel secundario. “Veníamos de años de muchas desigualdades, de mucha complejidad, de mucha turbulencia. Y esas políticas lo que intentaban justamente era volver a recuperar, a re vincular a los adolescentes con el mundo escolar”.
“En esos años, la preocupación era que las chicas y los chicos vuelvan a la escuela. Que estén en la escuela. Pero que estén no de cualquier manera, no solamente por el hecho de estar. Sino que puedan estar en una forma potente, significativa, aprendiendo”, recordó Maddonni. En este contexto, las escuelas de reingreso ofrecían otra instancia para poder “volver a enamorarse de la escuela. Volver a querer estar. A querer ir”.
En las páginas de El Estigma del Fracaso Escolar, la autora busca trasladar la mirada que busca en los chicos la causa de las repeticiones, abandonos o los problemas de aprendizajes. Según la autora, son la escuela, la enseñanza, los modos de alojar a los adolescentes, las maneras de construir un modelo o sistema de acompañamiento los que posibilitan que los chicos quieran estar en la escuela. Y que además quieran aprender.
A modo de mensaje para los docentes, Maddonni destacó el lugar de la escuela como lugar de insistencia, de búsqueda. “Más que de transformación, de invención. Sabemos que la escuela tiene como una tensión entre aspectos más tradicionales, más burocratizados”. Pero algunas acciones de las políticas provinciales y nacionales de los últimos tiempos, sobre todo durante y después de la pandemia, “apuntan a querer generar otras condiciones para que las chicas y los chicos puedan estar en la escuela. Y estar, no de cualquier manera, sino de una manera más significativa, de una manera que puedan aprender. Que puedan estar con otros”.
“La escuela sigue siendo un bastión de resistencia”, aseguró la docente. “En estos momentos tan difíciles que vivimos, la escuela tiene que seguir abriendo las fronteras”.
Escuchá la nota completa acá:

